sábado, 9 de marzo de 2013

DESPROPOSITO.

Así. En mayúsculas y para empezar. Lo de hoy en el Fernando Martín ha sido un auténtico despropósito, y es que a Baloncesto Fuenlabrada le huelen los resultados después de este partido a descenso a Liga LEB. Derrota ante un rival directo que podía haber quedado a 3 victorias más basket-average, y lo que es más, si era complicado perder el basket-average, gracias a la tremenda y grandiosa labor del entrenador de Fuenlabrada, lo han perdido. Doble palo que devuelve a Fuenlabrada a los anales de la lucha por el descenso.

Y es que la grada cada vez está más cabreada con la gestión de vestuario que se está efectuando a lo largo de esta temporada. Hoy se ha visto un auténtico despropósito. Despropósito que se ha saldado con avalancha de gente hacia las salidas para dejar de ver cuanto antes una actitud sangrante, y por supuesto, pitada al final del partido.

Y no, los jugadores no tienen la culpa. Porque no se puede efectuar una gestión de un partido de la siguiente forma: