domingo, 20 de febrero de 2011

La espinita no fue raspa


Bajo el mar…Bajo el mar… Aquel crustáceo tan rojo y tan cachondo llamado Sebastián nos lo cantaba cuando éramos pequeños. Y es que, todos los que hayamos tenido infancia, nos acordaremos de aquella cantinela que tantas tardes nos dejó de diversión, gracias a una de las factorías de dibujos animados más importante de todo el planeta. Aquella canción tan conocida, que tantas noches de diversión haciendo el gamba nos ha dejado posteriormente en nuestra vida nocturna.

“Bajo el mar, bajo el mar
Nadie nos fríe ni nos cocina en un sartén
Si no te quieres alinear bajo el mar te quedarás
Y sin problemas entre burbujas
Tú vivirás”



Gambas, langostinos, tiburones y peces chicos, unos grandes y otros pequeños, nos los encontramos a diario en el mar. Y básicamente, el Sábado se pudo resumir en eso: un tiburón que se convirtió en pez chico, y un pez chico que se convirtió en tiburón. Un pez chico, que bajo el mar azul, de agua dulce que está siendo esta temporada, no está viviendo precisamente sin problemas entre burbujas. Un pez chico, que acudía a la cancha, con Valters y Barton lesionado, a enfrentarse a un tiburón devastador que a punto estuvo de meter la dentellada a un Real Madrid todopoderoso y darse un buen festín en la Copa del Rey.

“Mi barco es de papel
pero saldré a navegar
en la isla en donde tu estes
allí quiero naufragar”

Una estrofa de Fito (Al Mar) que puede resumir perfectamente lo que es Fuenlabrada esta temporada. Por débil que sea el barco con el que cuente, Fuenlabrada sale a navegar a las bravas aguas de la Liga ACB. Sin timón, sin mástil, sin vela mayor, sin motor, sin quilla o sin cubierta. Da igual, porque el Fuenlabrada parchea todo como sea, y salta a la cancha. Y por peligrosas que se pongan las aguas, naufragar no naufragan.



“Camino sobre el mar
camino hacia ti
te busco en cada sombra, en la pared
camino sobre el mar
me rindo ante ti”

¡Pues no habrá canciones que puedan reflejar lo que vivimos el Sábado en el Fernando Martín! ¡Y con todo volvimos a sufrir! El equipo, reinventado a sí mismo una vez más, haciendo que la afición fuenlabreña se rindiera una vez más ante el equipo. Un equipo, que tras ir ganando de 20 puntos a Gran Canaria, realizando uno de los mejores tercer cuarto de toda la Liga ACB (parcial de 22-2 maquillado a un 22-7 en los segundos finales del cuarto) a punto estuvo de echar el ancla y dejar de remar hacia la victoria ya que los isleños (con su barco) recortaron la ventaja hasta el punto de hacer peligrar la victoria madrileña.

“Podéis tener Retiro, Casa Campo y Ateneo,
podéis tener mil cines, mil teatros, mil museos,
podéis tener Corrala, organillos y chulapas.
pero al llegar Agosto, ¡Vaya vaya!
aquí no hay playa.”

Los Refrescos nos lo contaban en su canción más famosa, sobre Madrid: en Madrid no hay playa. Y por ello, quizá Baloncesto Fuenlabrada no estaba acostumbrado a navegar sobre un partido de agua calma, y tuvo que convertirlo en agua brava. Con el marcador ajustado, gracias a la capitanía del barco canario de Wallace (31 puntos) (83-76 en ese momento) el barco madrileño levó anclas y volvió a navegar viento en popa todo a babor hacia el triunfo 12 y la certificación de la permanencia prácticamente a falta de 13 jornadas para finalizar.

Pero, no podría dejar este artículo sin hacer 4 menciones de 4 jugadores que merecen especialmente estar destacados en esta surrealista crónica que estoy escribiendo hoy:

Ferrán Laviña: Un auténtico capitán de barco. Se encargo de rescatar al pobre Carroll, y dejarle completamente sequito. Tanto es así, que el jugador canario sólo consiguió anotar 13 puntos (promediaba en los últimos partidos, cerca de 30) y la mayoría de ellos, en el último cuarto, con todo prácticamente decidido.

Bismack Biyombo: El grumete fuenlabreño hizo las delicias de la afición una vez más. Y es que, carácter no le falta. En una jugada se propuso cazar a CJ Wallace, y tras intentar robarle el balón, presionarle para que no pudiera salir de su campo, correr detrás de él en su penetración a canasta, fue capaz de ponerle un tapón impresionante. Otro canterano debutó, y no fue otro que Álvaro Muñoz, como premio a su buen hacer durante la temporada en los entrenos.

Davor Kus: Almirante Kus. En la ida, con su triple fallido (se salió literalmente del aro), Fuenlabrada no pudo pescar el 4-0 de salida. Y se resarció, vaya que si se resarció en este encuentro.

Quino Colom: Como todo buen barco, el capitán tiene que contar con su hombre de confianza. Y los 3 primeros cuartos del partido de Quino fueron espectaculares. Lección de como poder suplir a Valters perfectamente. El último, le sobró. Sinceramente.

Otros, como Ayón, Leo y Cortaberría, también merecen mención… pero no quiero eternizar el ¿artículo?

“Todo el mundo anclado ha sido
Todo un mar para perderte
Todo el tiempo que se ha ido
Todo el tiempo estando ausente”

Maldita Nerea, grupo murciano musical también habla sobre el mar. Y sobre Madrid. Un mar como la ACB, donde en 8 jornadas da tiempo a perderte, a estar ausente, como le sucede a nuestros amigos de San Sebastián, de los que hablaré en un artículo posterior. 13 jornadas, en los que la afición madrileña, podrá disfrutar con la tranquilidad de saber, que deportivamente, la temporada que viene estarán en la ACB.

Y las angulas, las ostras, los percebes y los camarones que puedan pescar en el mar de la ACB, bienvenidos serán.

Porque, esta vez, la espinita no se convirtió en raspa.

Laviña, capitán de barco

Laviña, un gran capitán de barco – Borja Barrete



@bbarretea

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