miércoles, 3 de noviembre de 2010

Ayón no servía para la ACB

Cuando se produjo el fichaje de Gustavo Ayón por Baloncesto Fuenlabrada, muchas eran las voces que se reafirmaban en que el jugador no servía para la competición ACB, y muchas eran las opiniones en contra de su fichaje.

Pero Gustavo, alias “El Titán” era un proyecto a largo plazo. Un jugador que llegaba a la ACB sin ninguna experiencia, y que en su primer año en Fuenlabrada, sin formar parte de la primera plantilla durante el comienzo de la temporada, tuvo que asumir la difícil papeleta de convertirse en jugador titular para sustituir a PJ Ramos, que no dio el rendimiento esperado.

Ahí se vio a un Gustavo Ayón verde, sin experiencia y nervioso. Pero algo llamaba la atención del aficionado: el empeño. Un jugador que a pesar de no tener ninguna experiencia en la Liga ACB, ponía todo su empeño y todo su valor en intentar aprender lo máximo en los pocos minutos que disfrutaba en cada partido.


 La temporada siguiente, fue cedido. Cedido a la Liga Adecco Oro, concretamente a Tenerife. Y los aficionados tinerfeños, no dejaron de hablar maravillas de él durante el tiempo que disputó encuentros allí (toda la temporada). Un jugador que se aclimató rápido a una liga exigente, pero menos que la ACB.
Con el referente de haber hecho las cosas bien en Tenerife, Gustavo contaba para Salva Maldonado desde el principio. Aún así, seguía habiendo gente que ponía en duda su valía para la ACB. Pero… tras el comienzo de temporada, Gustavo Ayón sorprendió a detractores y escépticos firmando un arranque de competición espectacular.

Nada más comenzar la pretemporada, Gustavo se ganó el favor del Fernando Martín, batiendo un récord: pasar de ser un nuevo fichaje a uno de los más queridos por la afición en tan solo 3 partidos: los del Torneo de la Comunidad y poco más. Sorprendía a grandes y pequeños, por su velocidad en los encuentros y su entrega.

Ayón, un jugador de los de antes, un jugador guerrero, que siempre mira por el bien de un Equipo, por el bien de todos los jugadores. Me llamó la atención, sobre todo su velocidad. En el último partido, ante el Caja Laboral, Gustavo Ayón fue capaz de llegar a defender una penetración del equipo Baskonista, cuando en el contra ataque, los de Dusko Ivanovic marchaban solos hacia la canasta. ¿De dónde salió Ayón? No me pregunten, pero en un visto y no visto, estaba en la pintura.

Y jugando incluso “tocado” es capaz de valorar 17, anotando, defendiendo, reboteando y taponando.
Y es que Gustavo Ayón, ese jugador que “no servía para la ACB” ha demostrado ser uno de los diamantes brutos más potentes que hay bajo el poste. Con un poco más de músculo (que lo conseguirá) y puliendo un poco más su juego, llegará seguro a un equipo de la zona alta de la tabla.


@bbarretea

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